Antes de 2015, todos los canales -públicos, privados, estatales, autonómicos o locales- deberán desalojar las frecuencias que ocupan actualmente y trasladarse a una nueva banda del espectro radioléctrico. Esta reubicación afectará también a los usuarios, que se verán obligados a resintonizar las emisiones y, en la mayoría de los hogares, a readaptar las antenas.
Millones de personas sustituien productos electrónicos viejos, pero que aún funcionan, que terminarán de forma trágica en los vertederos. Esto es algo que el gobierno desea cambiar - evidente en el plan de prevención de residuos (WPP) .